Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Seat Sistema Vehículo Ocasión Genio y Donaire ÍDOLO DE SEVILLA E L pasado viernes se cumplió un nuevo aniversario de la tragedia. Noventa y cuatro años ya, desde aquella tarde en la que el toro Perdigón de la ganadería de Miura, le partió el pecho a un mimado de los dioses: Manuel García Cuesta, El Espartero. Si hoy traigo aquí su recuerdo no es por el gusto de exaltar una figura en la Historia de la Tauromaquia, sino para reconocer en aquel día la fidelidad del pueblo sevillano por sus héroes; sobre todo cuando estos héroes se juegan la vida vestidos de luces- ¡qué maravillosa imagen poética para describir el traje del torero: vestido de luces! -y saber unir a su romance de valentías la caridad con los que más lo necesitan y una historia de amores secretos. Manuel García, El Espartero, conjugó en sí todas las virtudes y todos los defectos que el pueblo quiere para su leyenda: corazón valeroso en el ruedo, su bolsa se llenaba de oro cada tarde de corrida, se vaciaba durante la semana en limosnas para los necesitados todo ello envuelto en el halo misterioso de sus belenes con una dama de la alta sociedad sevillana que le dio un hijo. Como era costumbre en aquel tiempo, se quería ocultar la vergüenza del fruto ilegítimo dedicándolo, desde muy joven, a la Iglesia. La musa popular, rastreadora de aventuras romanceras, crearía en el anonimato su letrilla por sevillanas: Al hijo del Espartero lo quieren meter a fraile y la cuadrilla le dice: ¡Torero, como tu padre! Apuesto y varonil, muy arrogante y simpático, tras tomar la alternativa a los diecinueve años de manos de El Gordito, pronto se convierte en el ídolo de Sevilla. Manuel Machado nos dio el perfil exacto del torero, al recordar sus palabras: ¡Qué alegría tenía aquel toro! ¡En menos de cinco minutos me tiró más de cincuenta comas! Como dice el historiador Bravo Morata, lo más curioso es que esto se lo decía El Espartero al médico que le estaba levantando el aposito de una gravísima herida de quince centímetros en el pecho, que le había tenido entre la vida y la muerte, producida, precisamente, por el alegre toro de las cincuenta cornadas en menos de cinco minutos. La muerte de Manuel conmovió a Sevilla entera, dando ocasión a escenas sorprendentes. Y a en Lora del Río, un sujeto se hincó ante el féretro del Espartero y pidió a éste perdón, no se sabe por qué culpa El Porvenir 30 V 71894) E n Sevilla esperaban el cadáver más de seis mil personas y el gremio de cocheros acordó trasladar gratuitamente al pueblo hasta el cementerio de S a n Fernando. En el tránsito- -escribe Alejandro Guichot- los miles de personas eran incontables; llenaban los arrecifes y las calles; s e subían en los guardacantones, en los puestos de la vía pública, en los mostradores de las tiendas No son exageraciones- -dice El Noticiero Sevillano -ni lirismos buscados por nosotros, no; las muchachas de la Macarena, en su mayor parte, y no pocos hombres, han llorado con verdadero sentimiento cuando el cadáver del diestro era conducido por aquel barrio Sevilla comenta sus ocurrencias, sus anécdotas, sus consejos: Un buen lidiador no debe tomar nunca la muleta en la mano derecha; ésta es para llevar la espada Y cuando un banderillero le advierte el peligro que lleva en su instinto un toro, que puede cornearle en cualquier momento, Manuel contesta con una frase que ha quedado como síntesis de esa filosofía a la española, que prefiere la muerte en la plaza a la otra muerte lenta y sórdida de la miseria: -Más c o m a s da el hambre. Natalio Rivas cuenta que, cuando el célebre diestro sevillano llegó a la cima de la popularidad, al lado de caballos magníficos de silla y tiro, se veía una borriquilla vieja y derrengada, que él hacía cuidar con el mayor esmero. Era el pobre animalito que le llevaba en sus lomos para conducirle de noche a los cerrados donde toreaba furtivamente. Y si alguien le preguntaba por qué conservaba aquel bicho inútil, contestaba, más o menos: -E s la borriquilla que me acompañó en mis primeras andanzas, y justo es que, después de tantas jornadas de fatigas sin gloria, esté hoy jubilada y descansando, que aún a las bestias se debe agradecimiento Cuando al Espartero- -dice el citado Bravo Morata- -le gustaba una tela para un traje, compraba la pieza entera y se mandaba hacer tantas chaquetas y pantalones con sus historiados chalecos, como la tela daba de sí. Con ello lograba, a la vez, tener varios trajes del tejido preferido y que nadie pudiera lucir un temo igual A su muerte, basándose en hechos ciertos o en invenciones creadas por el morbo popular, de nuevo la musa de la calle cantará por sevillanas: La viuda Concha ¿y Sierra menesté es que se componga, porque ha muerto el Espartero y ahora la pretende el B o m b a Un chiquillo de once años, que está citado con la gloria, ve pasar en silencio el cortejo fúnebre, aquel día en que han desfilado ante el cadáver del Espartero veinte mil personas y, de ellas, cerca de quince mil mujeres El Noticiero El niño se llama Fernando Villalón y, treinta años después, describiría la escena que para él debió de ser inolvidable: Negras gualdrapas llevaban los ocho caballos negros; negros son sus atalajes y negros son sus plumeros... Por cierto que, atento a los fervores populares- -entre la esposa legítima del torero y la amante secreta- Villalón nos da en sus versos una clave que suele pasar inadvertida: Dos viudas con claveles negros en el pelo negro... Manuel B A R R I O S UN COCHE DE AMIGO PARA LA INTELECTUAL DE LA CASA Siempre cargada de libros y apuntes. Corriendo de la biblioteca a casa y de casa a clase. Ella se ha ganado que le pongas una matrícula muy especial. Y Seat te propone ésta: la de un vehículo de ocasión recién revisado. Con garantía hasta 18 meses yfinanciadohasta en 4 años. Todo un coche de amigo. La nota que ella se merece. MADERAS DEL BRASIL Ofrece magníficas variedades IMPORTADORA DE MADERAS EXÓTICAS, S. A. Venta exclusiva, por camiones completos. Maderas directamente de origen, que permite precios excepcionales. Apartado- 41. Telf. 373700. SEVILLA. También para CAMPING MUEBLES PARA TERRAZA Y JARDÍN
 // Cambio Nodo4-Sevilla