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S E cumple en este a ñ o el c u a r t o centenario de Nicolás Monardes a quien se puede llamar sevillano universal. Sus escritos médicos tal resonancia tuvieron en su época que se tradujeron a todas las lenguas consideradas cultas y sus obras se podían leer en inglés, francés, italiano, danés, holandés y latín. Esto supone que, desde Sevilla, Monardes fue leído y conocido por toda Europa. De ahí su universalidad. NICOLÁS MOHARDES. UN SEVILLANO UNIVERSAL No hay duda en la fecha de su muerte, 10 de octubre de 1588, pero sí con la de su nacimiento, pues sus biógrafos lo cifran en los años 1493,1508,1512... Los Monardís, libreros genoveses, llegan a Sevilla atraídos por los negocios de la nueva imprenta y s e relacionan con el famoso J a cobo Cromberger. Niculoso Monardis casa con Ana de Alfaro, hija del bachiller Martín de Alfaro, médico cirujano de Sevilla. Del matrimonio nacen un hijo y dos hijas, Teresa e Isabel. El varón, Niculoso Baptista de Monardis, nuestro Monardes, se casa con Catalina de Morales. Creo, leyendo a sus dilectos biógrafos, que ha quedado bien claro que los nombres de Nicolás Bautista y el de Juan Bautista Monardes o simplemente Nicolás Monardes, pertenecen a una misma persona, aunque andan separados en muchas biografías como si se tratase de dos personas diferentes. Lo antitético de muchas obras de Monardes y el cambio de nombre han dado tugar a tal confusión que estimo está, y debe estar, totalmente resuelta para siempre. Su mujer, Catalina de Morales, era hija del doctor García Pérez Morales, catedrático de Prima del claustro sevillano y autor de varios libros de Medicina. Tuvieron siete hijos, García, Leonor, Dionisio, Isabel, María, Jerónima y Nicolás. No es momento de describir alegrías, disgustos y avatares que le proporcionaron sus hijos. Su juventud transcurrió entre el Sagrario y San Lorenzo, después, al morir su suegra, en la calle Sierpes, de ahí a la de Catalanes, donde encuentra la muerte. Fue presbítero de la Orden de San Pedro después de su viudez en 1577, hecho no extraño en su época. Estudió Artes y Filosofía (1530) y Medicina (1533) en la prestigiosa Universidad de Alcalá de Henares y de la Complutense pasó a la de Sevilla, al Colegio de Santa María de Jesús, donde recibe la licenciatura y la borla de doctor (1547) En los archivos de la Universidad Hispalense se encuentran estos datos en el Primer Libro de Grados. Como estaba establecido por las leyes, practica dos años como pasante con un médico, con García Pérez Morales, que después sería su suegro. Alcanzó Monardes en Sevilla gran fama como médico. Asistió a gente principal, a la nobleza, a dignidades eclesiásticas y acudían a su consulta personajes de la Corte y del resto del país. Pasearía su fama por las calles de su ciudad natal con su toga de terciopelo, anillo de doctor y muía con ricos adornos tirada por su esclavo negro. Pero su fama traspasa su pretigio meramente profesional. Se acrecentó aquella con El museo de Monardes fue conocido y admirado en la ciudad. Poseía, entre otras Por Antonio HERMOSiLLA MOLINA c o s a s un t r o z o de ámbar y una piedra bezoar. Las piedras bezoares, concreción calla publicación de muy importantes obras de cárea que aparece en el aparato digestivo de Medicina. algunos rumiantes, se consideraba como efiEn 1535 publicó Verdadera descripción de caces antiponzoñosos. todas las yerbas que hay en España La praxis médica de Monardes fue la en 1536, Diálogo llamado Pharmacodilogreco- latina, la del equilibrio de los humores o sis... en 1539, Sobre la sangría y fleboto eucrasia y al discrasia o desequilibrio, mía... donde Monardes aboga por efectuar causa de la enfermedad, la contraria contrala sangría en lugar lejano al derrame pleuríriis curantur sangría, purga y prudencia clítico. nica. En realidad, la de un médico renacenSu obra más importante, que le hizo ser fatista. moso en Europa, fue Primera parte del libro de las cosas que se traen de las Indias... y, Su práctica quirúrgica en las heridas se andespués, en 1571, una Segunda parte... tepuso a la del célebre Ambrosio Paré, la Describe en estos dos libros las plantas cauterización de las heridas por aceite hirmedicinales qué hace traer desde América y viendo y no la del pus vivificante, siguiendo la línea de Dionisio Daza Chacón y de Bartoestablece un importante negocio de intercamlomé de Agüero, el revolucionario cirujano del bio entre las plantas americanas y las que se sevillano Hospital de El Cardenal. cultivan en la Península. El guayacán para la sífilis, la chita, de la En el tratamiento médico del mal de la sífiespata del maíz para las bubas, el tabaco lis, las bubas, mal gálico, mal napolitano, mal como analgésico y vermicida, la coca que reespañol, según se pensara en quién era su conocía que proporcionaba fuerza y actividad causante, fue eficaz e interesante, lejos, para en los indios y que creaba dependencia, la Monardes, el concepto de enfermedad como jalapa, cebadilla como estornutatorio, sasaresultado de causas sobrenaturales y lejos la frás, antinefrítico, zapote, cacahuete, batata, relación enfermedad- -pecado que llega casi tacamaca, betumen, zarzaparrilla, purgente a nuestros días. suave y sudorífico, escorzonera... Defendió las virtudes del hierro y de la En sus obras influyó la traducción del libro nieve. El hierro, disuelto en vino o bebido de Dioscórides, del parisino Ruelle, por Antoéste en vasos de hierro, el calibeado como nio de Nebrija. antianémico, y la nieve, traída de los pozos Tuvo la feliz idea de publicar en 1545 la aledaños en carromatos preparados, muy Sevillana Medicina de Juan de Aviñón, priusada y ligada a la terapéutica de aquel enmer libro sanitario y epidemiológico sobre el tonces. clima, aire y aguas de Sevilla, escrito en Describe la intoxicación por el monóxido de 1419, cuando el manuscrito llegó a sus carbono, y alaba las facultades de la hierba manos. escorzonera. No fue nunca Monardes a América. No Los avatares de una vida larga y ajetreada, aparece su nombre en las diferentes listas de de profesión y comercio, le llevaron desde la pasajeros a las Indias (Bermúdez Plata) Su opulencia a la ruina. En los momentos de hijo y sus agentes americanos fueron los inbaja tuvo que acogerse al monasterio de Retermediarios en sus negocios. Se dedicó tamgina Coeli hasta su recuperación económica bién, usual entonces, al negocio de esclavos, pues fue buen cumplidor con sus acreedores. sellados con una M, Monardes, para trabajar Valetudinario, alrededor de los noventa en Tierra Firme. años de edad, hace testamento. Su muerte Poseyó en su propia casa, en la calle de la se debió a un accidente vascular cerebral o Sierpe, a la altura de la calle Azofaifd, a es apoplexía Había fundado, en 1586, y ante paldas de su casa junto al desaparecido conel escribano público Pedro de Almonacid, dos vento de Santa María de Pasión, una casa capellanías en el convento sevillano de San con un interesante jardín botánico donde cuiLeandro donde había profesado su cuarta daba plantas medicinales. hija, Isabel. Allí se enterró su mujer, Catalina En su época no fue extraño poseer jardide Morales, y allí, también, se enterró Monarnes botánicos cuya tradición y costumbre vedes. Nos lo ratifica el historiador del connían de los huertos de los conventos medievento, el P. Andrés Llordén, O. S. A. vales, muy famosos los de los benedictinos, y Reposa para siempre, en aromas de claumuseos privados como el de Argote de Mosura y deleites del paladar, el singular médico lina. sevillano. También los particulares se aficionaban a Sus libros son rarezas bibliográficas y sus estos huertos y jardines. Los jardines del V a biografías, (Lasso de la Vega y Cortezo, Olticano, Pisa, Bolonia, París, Montpellier, e inmedilla, Rodríguez Marín, Francisco Guerra y cluso en América, podían competir con el jarotros) también son raras y difíciles de encondín botánico del Alcázar sevillano y sus trar. diversas clases y especies dibujadas por En el cuarto centenario de su muerte Pedro de Kempeneer. Médicos y humanistas bueno sería la reedición dé sus obras y de su tenían a gala poseer y mantener jardines con vida. Las instituciones culturales tienen la paplantas medicinales. labra. La Academia de Medicina de Sevilla no En Sevilla, además de Monardes, lo poolvidará tampoco este centenario. Su figura seían Simón de Tovar, Rodrigo Zamorano, crece con la proximidad del 92. Juan de Castañeda, y se hacían expediciones Algo más merece que su nombre pobreacadémicas para herborizar en diferentes lumente se recuerde en una callejuela de la gares. calle Sagasta.