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Sus casi cinco mil tubos fueron vendidos luego como chatarra El derrumbamiento de la Catedral en 1888 destruyó el mejor órgano construido nunca en España El desplome destrozó igualmente el construido por Valentín Verdalonga mero de agosto de 1888 que arrasó el órgano de Bosch, pero también, aunque no exteriormente, destruyó el órgano de Verdalonga por la violencia del terremoto que supuso la caída de las bóvedas, y por la ingente cantidad de polvo levantada. A este respecto se señalaba en las actas capitulares que veinticuatro horas después del desastre era imposible evaluar las pérdidas, El final de ambos órganos fue diverso. Del de Bosch no se podía recuperar nada y el Cabildo Catedral optó por vender sus casi cinco mil tubos de metal- -cinc o estaño- -a un chatarrero elegido entre varios que litigaron por los desechos. Se trataba con ello de emplear el dinero en la reparación de las bóvedas. Y por lo que al de Verdalonga se refiere, el entonces organista de la Catedral, Bueventura Iñiguez, sugirió que con el poco material utilizable se hiciera un órgano pequeñito y transportable para ser empleado en el Sagrario, adonde se desplazó el culto tras el suceso. Esta idea fue rechazada y finalmente se optó por emplear algunos de sus tubos en agrandar el órgano con que contaba el Sagrario. Estos mismos tubos, firmados por el autor, forman parte del actual órgano. Cinco años después del derrumbe quedan cerradas de nuevo las bóvedas de la Catedral y es el momento en que el Cabildo se propone reponer los órganos desaparecidos. Y como hiciera con Bosch, recurre al mejor organero del momento, Aquilino Amezua, Amezua presentó el proyecto en 1899 y en 1901 concluyó el nuevo órgano de David. Dos años más tarde estaba terminado el de San Clemente. En realidad, ambos son uno mismo, pues el teclado es único al ser eléctrico y no tener que estar situado éste bajo la estructura de tubos. Tras el derrumbe, desde que E. Beauchy realizara las fotografías del siniestro, los organistas de la Catedral de Sevilla se han transmitido de mano en mano dos fotografías que daban cuenta de cómo quedaron aquellos instrumentos. Primero las tuvo Buenaventura Iñiguez (1865- 1902) y después Bernardino Salas (1903- 1912) Juan Bautista Elustiza (1912- 1919) el organero Blas Berascoechea, que trabajó con Amezua y que las conservó hasta la llegada a Sevilla del nuevo organista, Norberto Almandoz (1919- 1970) que las puso en manos de su sucesor y actual organista, José Enrique Ayarra, una semana antes de fallecer. Sevilla. José L. García El derrumbamiento, ahora hace cien años, del cimborrio de la Catedral de Sevilla destruyó en su totalidad el mejor órgano construido nunca en España, obra de Jorge Bosch realizada entre 1779 y 1793. El instrumento musical quedó reducido a añicos y el Cabildo Catedral optó por vender el metal de sus casi cinco mil tubos a un chatarrero, para emplear el importe obtenido en las obras de reconstrucción de las bóvedas. El desplome terminó asimismo de destrozar el otro órgano de la seo hispalense, llamado de David construido por Valentín Verdalonga entre 1816 y 1831. Dos fotografías realizadas por E. Beauchy en 1888 y trasmitidas de mano en mano por los sucesivos organistas de la Catedral de Sevilla constatan el estado en que quedó el órgano de San Clemente, situado en el lado de la epístola, así como el aparente estado incólume en que quedó el de David, del José Enrique Ayarra La publicación de una de esas fotografías en la edición de A B C de Sevilla el pasado domingo ha hecho rememorar al actual organista de la Catedral, José Enrique Ayarra, los pormenores que rodearon el desastre y sus posteriores consecuencias hasta llegar a la posterior construcción del actual órgano, compuesto por dos cuerpos y un solo teclado. a d 0 d e evangeli 0 Total destrucción El desplome del cimborrio de la Catedral dejó a la Iglesia Mayor de Sevilla sin órgano alguno, pues en contra de la falsa apariencia de las fotografías, el de David, obra posterior al destruido, realizado por Valentín Verdalonga entre 1816 y 1831, se hallaba hacía años totalmente impracticable según recogen las actas de la época del Cabildo Catedral. De esa forma, la caída de miles de kilos de piedra de la estructura del templo sobre el órgano de San Clemente no sólo redujo a escombros un instrumento calificado como el mejor de los construidos en España, sino que llevó el silencio a las naves catedralicias, hasta que entre 1901 y 1903 se construyó el órgano actual, obra de Aquilino Amezua. El órgano de San Clemente había sido realizado entre 1779- -y 1793 por el mallorquín Jorge Bosch, considerado como el mejor organero de la historia de España. Su obra sevillana, la más lograda de cuantas hizo, era una de las dos que aún se conservaban en la España peninsular: la otra está en la Capilla Real del Palacio Real de Madrid. El instrumento, barroco en su estilo, utilizó un mueble construido años antes, en 1724, por Luis de Vilches y Duque Cornejo, autores también del mueble que actualmente alberga al órgano de David. No puede decirse lo mismo del de San Clemente, pues tras el derrumbe apenas pudieron emplearse algunos trozos para su posterior restauración, cuyo autor no ha podido precisarse. El órgano de Bosch contó desde el principio con todos los mimos posibles, de tal forma que un acta de 1861 señala que era preciso someterlo a una buena limpieza y pequeño arreglo según solicitaba el canónigo Caballero y Font. La limpieza, que no el arreglo, llegó en 1885, tres años antes de su destrucción, de manos de Alfredo Henlard, que cobró por ello 1.375 pesetas. Mientras esto ocurría con el órgano de San Clemente, mimado desde su construcción por el cuñado de Bosch, Juan de Bono, que residió en Sevilla e hizo los órganos del Salvador, la Magdalena y el Sagrario, el de David quedaba prácticamente en desuso, después de que Antonio Otín Calvete, discípulo de su constructor, dejara de ser el organero oficial de la Catedral tras un pleito con el Cabildo. A esto se sumaba entonces el efecto empobrecedor de la desamortización de Mendizábal, que redujo los ingresos de la Iglesia a los previstos en el primer concordato con la Santa Sede, que eran abonados por el Estado tarde y mal según las mismas actas. En esta situación llegó el derrumbe del pri- Mármol en salón, dormitorio, hall y baños Chimenea Aire acondicionado Cocina totalmente amueblada Piscina Cancha de tenis Gran zona ajardinada S 3l LSi OTRA PROMOCIÓN GRUPO CUTÍ LLAS ENTREGA INMEDIATA Información: Tels. (952) 81 43 74- 82 11 19 Marbella (91) 274 22 01 05 Madrid
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