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72 ABC JUEGOS OLÍMPICOS LUNES 3- 10- 88 Plusmarca y positivo, balance en halterofilia El equipo olímpico de halterofilia ha regresado a España con una nueva plusmarca nacional y un triste caso de doping El balance puede que no s e a demasiado bueno, pero la verdad es que los halterófilos españoles conocían bien sus posibilidades y por ello la marca de José Luis Martínez, que levantó 225 kilos en total olímpico, deberá ser suficiente para justificar la actuación española en Seúl. El positivo de Femando Mariaca en el control antidoping se convirtió en la nota negativa, sobre todo para el atleta, que, desconocedor de lo que el médico de la federación le administraba, pagará las consecuencias. Pero no fue sorprendido sólo el español en el control. Los búlgaros Guenchev y Grablev tuvieron que devolver sus medallas de oro al encontrarse en su orina restos de anabolizantes. El húngaro Szanyi provocó el último escándalo en este deporte y también tuvo que devolver la medalla de plata. Pentatlón. El positivo de Jorge Quesada, el mejor pentatleta español en la actualidad, enturbió lo que podía haber sido una buena clasificación española por países en estos Juegos. Individualmente no se estuvo al nivel esperado. Por países, España obtuvo un muy meritorio noveno lugar, que se podía haber mejorado de no haber sido por una caída de Leopoldo Centeno en la prueba de hípica. A título individual, Jorge Quesada, que en Los Angeles fue octavo, esta vez se tuvo que conformar con un vigésimo cuarto lugar, antes de conocerse su positivo en las pruebas antidoping S u hermano Eduardo acabó en el trigésimo tercer puesto y Leopoldo Centeno fue trigésimo noveno. J u d o Los representantes españoles demostraron que nuestro país no es una gran potencia en este deporte. Sin embargo, Joaquín Ruiz, que llegó a cuartos en la categoría de 71 kilos, y Victorino González, eliminado en octavos, trataron de salvar de alguna forma el expediente. L u c h a El equipo olímpico español de lucha grecorromana no ha tenido una actuación brillante en estos Juegos Olímpicos. La mayoría de los luchadores no pudieron pasar de las primeras rondas, y a pesar de que este deporte se acompañe del gentilicio grecorromana la verdad es que los países del Este y los nórdicos dejaron en la cuneta a la representación española. Francisco Barcia consiguió llegar a la tercera ronda, pero en ella la superioridad de sus rivales fue evidente y con la derrota se cerró una actuación española que mucho deberá mejorar en cuatro años si se quiere realizar mejor papel en Barcelona. Boxeo. El boxeo ha sido, una vez más, foco de interés en estos Juegos Olímpicos. Quien seguro no olvidará esta cita es el arbitro Keith Walker, que fue agredido en el ring por buena parte del público coreano tras la descalificación de uno de sus representantes. Walker cogió sus maletas y deseó suerte a sus colegas, porque él se marchaba. En cuanto a la representación española, no fue ni mucho menos meritoria. Los púgiles españoles a duras penas consiguieron pasar la primera eliminatoria, y sólo Javier Martínez consiguió asomarse a octavos de final. Insatisfacción en el equipo de vela, pese al oro de Doreste en clase finn La mala suerte privó de medalla a las tripulaciones de 470 Aunque pueda parecer algo presuntuoso, considerando la obtención por parte del canario José Luis Doreste del único oro que gana España en los Juegos Olímpicos de Seúl, la actuación del equipo olímpico de vela ha sabido a poco. Más que la repetición de antiguos éxitos- -plata en Montreal, oro en Moscú y oro en Los Angeles- se esperaba la progresión en ios trofeos en una disciplina en la que los españoles están a alto nivel. No pudo ser, y sin embargo no vale hablar de fracasos. Pero no se puede dejar de sentir un resquemor contra la suerte que privó a la pareja León- Sánchez Luna de lograr una medalla de plata por culpa de una pequeña pieza metálica del arnés de su 470 que les dejó fuera del podio en la última prueba, cuando peleaban por la victoria y ya se encontraban con la plata al cuello. Algo similar se puede decir de las féminas españolas, González y Guerra, que participaban en la primera regata olímpica de 470 femenino. Empezaron bien, aunque dieron al traste con sus ilusiones de medalla tras una impresionante seguidilla de vuelcos en las últimas pruebas. El décimo puesto no muestra el auténtico nivel de las dos navegantes canarias. El alicantino Iniesta participaba en Pusan en una clase en la que existía un favorito claro, el francés Robert Nagy. Su octava posición final en tabla a vela se puede considerar óptima, teniendo en cuenta su juventud. La mayor desilusión para el público la protagonizaron Luis Doreste y Miguel Noguer. Los vientos duros les pusieron difíciles las cosas a los españoles- -que lograron el oro olímpico en Los Angeles- -y su cuarta plaza en la última regata no sirvió para mejorar unos resultados mediocres en las demás. En las dos clases quilladas, soling y star, se llegaba con prevenciones. La tripulación de soling, formada por Gorostegui, Valadés y Monjó, había tenido un año flojo y tras la lesión de Valadés, sustituido por Domingo Manrique, el terceto no pudo aspirar a los puestos de cabeza. Costas y Pérez, en star, se mantuvieron en los puestos intermedios, hasta que una retirada y una descalificación les relegaron al decimoséptimo lugar. C u m p l i e r o n García d e S o t o y López Alonso, que iban a Seúl con el objeto de obtener experiencia en el catamarán olímpico. Esta clase tornado sirvió de trampolín para que S. A. R. la Infanta Cristina debutara en una regata olímpica. Lo de José Luis Doreste en finn fue una dura batalla contra la adversidad tanto en el mar como en tierra, en medio de una serie plagada de protestas. Ese mérito, compartido con el resto del equipo olímpico, es, evidentemente, el mayor éxito español de los Juegos. La gimnasia española ha conseguido en Seúl la mejor clasificación de su historia El noveno puesto de la selección de gimnasia artística ha sido lo más destacado hecho por los españoles en las competiciones por equipos. Esto, la clasificación individual de Eva Rueda y Laura Muñoz, la de Rodríguez de Sadla y la de Maisa Lloret y María Martín en la rítmica, constituyen la mejor clasificación en la historia de la gimnasia española. La gimnasia española ha demostrado en Seúl estar en franca progresión. Primero lo demostró al clasificarse directamente, siendo la primera vez que esto había sucedido en España con un equipo femenino. Luego, por su clasificación final obtenida en Seúl. Partiendo del puesto duodécimo, España ocupó el décimo lugar en los obligatorios y el noveno final tras la suma de los obligatorios y los libres, superando en la lucha final a las anfitrionas de Corea del Sur (con las ayudas que siempre tienen los locales) lo que es muy significativo, teniendo en cuenta el inmovilismo que hay en este deporte. De este equipo, formado por Nuria Belchi, Manoli Hervás, Lidia Castillejo, Nuria García, Eva Rueda y Laura Muñoz, éstas dos últimas lograron clasificarse para la final Individual, produciéndose la sorpresa de que E v a Rueda, que ha hecho una temporada realmente magnífica, estuviese en la general individual por delante de Laura Muñoz, quien se vio frenada por una caída en la barra. Eva Rueda fue decimoctava en la general individual, y Laura Muñoz, vigésima tercera. El noveno puesto por equipos y los individuales de estas dos han sido los mejores en la historia de la gimnasia artística femenina española. Lo mismo se puede decir de la actuación individual de Alfonso Rodríguez de Sadla en el apartado masculino. Aquí España no presentaba equipo, pues su representación se centraba en tres gimnastas: el mencionado Rodríguez de Sadla, Miguel Ángel Rubio y Alvaro Montesinos. El primero pasó a la final individual, ocupando el puesto vigésimo séptimo, siendo ésta también la mejor clasificación española en la historia de unos Juegos. En ambos casos, tanto en el apartado masculino como en el femenino, los puestos obtenidos adquieren, un doble valor, porque en Seúl no ha habido boicot de las principales potencias gimnásticas mundiales. En rítmica, Malsa Lloret, con su quinto puesto, ha sido la mejor gimnasta del mundo que no es de la Urss o Bulgaria, las dos potencias que dominan este deporte. El quinto puesto de la alicantina dice mucho en su favor y premia como se merece una dedicación absoluta, sin desmerecer tampoco a María Martín, que, lesionada en un menisco, ha aguantado todo el dolor para estar en Seúl.
 // Cambio Nodo4-Sevilla