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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA, SOCIEDAD ANÓNIMA 18 DE NOVIEMBRE 1988 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA estudiosa americana que acaba de terminar una tesis doctoral sobre mis escritos acerca de literatura me hace un par de preguntas interesantes para conocer mi opinión actual sobre dos puntos que tienen verdadero interés y, por cierto, bastante conexión. Hablaré hoy del primero, sin renunciar por ello a ocuparme otro día del segundo. He dicho en diversas ocasiones que con la generación del 98 empezó una época en la cultura española- -creo que en nuestra historia, sin más- y que ha habido, empezando por esa generación decisiva punto de inflexión en la continuidad temporal, cuatro generaciones cumulativas que, sin perjuicio de sus respectivas personalidades, de sus discrepancias, de las modificaciones introducidas por cada una de ellas desde su propio nivel, se han sumado, se han sentido pertenecientes a la misma época, empeñadas en la misma empresa, con interpretaciones que, a pesar de sus diferencias y precisamente gracias a ellas, son convergentes. Esas cuatro generaciones son, si se toman las fechas centrales de nacimientos, la de 1871 (es decir, la llamada del 98) la de 1886, la de 1901 (a la cual se suele llamar, cuando se habla de poesía, del 27) y la de 1916, a la cual pertenezco. Por cierto, como la mayor parte de las gentes se guían por rótulos o etiquetas y se desinteresan de la realidad, se está difundiendo la persuasión de que en el siglo XX ha habido en España dos generaciones notables, eminentes, la del 98 y la del 27, y se olvida la intermedia, como si fuese inferior, desdibujada o borrosa. Claro que a ella pertenecen, entre otros, Ortega, Gabriel Miró, Eduardo Marquina, Juan Ramón Jiménez, Ramón Pérez de Ayala, Manuel Azaña, Ramón Gómez de la Serna, Picasso, Eugenio d Ors, Marañón, Solana y- -aunque incorporados a la constelación de la siguiente- -Jorge Guillen y Pedro Salinas. Y pueden agregarse todavía unos cuantos nombres más: Fernando Vela, Salvador de Madariaga, Américo Castro, Benjamín James, Claudio Sánchez Albornoz. No está mal para una generación que no desmerece de las que la flanquean. Pero volvamos a la consulta que viene de los Estados Unidos. ¿Cree usted que las generaciones posteriores a la suya comparten las mismas preocupaciones de la época iniciada por la generación de 1871? Hace once años escribí: Mi generación, cuando no se ha perdido, ha tenido que reivindicar la época entera, del 98 acá, para ser. Nuestra solidaridad con esas tres generaciones anteriores ha sido radical, irremediable, a prueba de reservas y descontentos. Hemos sentido que en ello iba la vida futura de España y la salvación de todo lo que nos parecía valioso, estimable, ABC REDACCIÓN, ADMINISTRACIÓN Y TALLERES: CARDENAL ILUNDAIN, 9 41013- SEVILLA U NA ¿CUANTAS GENERACIONES CUMULATIVAS? Estos síntomas, a pesar de ser tenues e indecisos, provocan la alarma y la irritaoriginal, insustituible en un milenio de vida ción en los que han procurado por todos española, en medio milenio de creación los medios cortar las raíces que unen el universal, transespañola. presente con el pasado cercano, instaurar así el arcaísmo y lograr un país fácilmente He intentado contestar muy brevemente manipuiable, en el que no sea menester a mi comunicante. Le he advertido que no ningún esfuerzo creador. Es curioso el es fácil dar una respuesta unívoca, primero nuevo rebrote de una actitud ya vieja, a la porque se trata de otras tres generaciones, que hemos asistido varias veces en el úlya presentes en el escenario histórico, y timo medio siglo. Algunos escritores sin taninguna de las tres tiene su perfil enteralento tienen una curiosa prisa por extender mente definido. La que sigue a la mía, la la partida de defunción a toda la cultura esde ios nacidos en tomo a 1931, experipañola de nuestra época. Los hay todavía mentó en su época de formación las conmás inseguros, o mas persuadidos de su secuencias de la guerra civil, que significó nulidad, que necesitan declarar que Esprecisamente- -y en ambos lados- -una ruptura. La salvó en parte el hecho de que, paña no ha hecho nada que valga la pena en toda su historia. Cuando alguien que a pesar de todas las presiones oficiales, se escribe y no tiene verdadera vocación está conservaron los prestigios anteriores y se convencido de que nada de lo que hace fue iniciando una recuperación de la contiperdurará, siente imperiosa necesidad de nuidad (hacia ello me esforcé sin desnegarlo todo, y especialmente aquello que canso, sin esperar ni siquiera a que termiteme que va a quedar. Y digo que esto se nase la guerra, porque en ello estaba refiere al que no tiene verdadera vocación nuestra única esperanza) de escritor porque al que la posee le basta La generación que sigue a ésta, la de con escribir. Puede desear el éxito, la 1946, ha sido extraordinariamente manipufama, en caso extremo la gloria, pero no lada, en parte por presiones oficiales, más necesita nada de eso, que si acaso se le eficazmente aún por otras insidiosas, apadaría por añadidura. Es el ejercicio de la rentemente opuestas pero convergentes en actividad intelectual, literaria o artística lo su propósito de disuasión de apartaque cuenta, lo que verdaderamente immiento de todo lo que había sido culturalporta. mente España en lo que iba de siglo. Tengo una impresión, todavía vacilante y Cuando se ven manifestaciones de insono confirmada, de que algunos de sus lencia, ejercicios de descalificación automiembros van recobrando su libertad, van mática, se puede estar seguro de que cayendo en la cuenta de la mutilación que detrás hay una profunda frustración, más ello ha representado, y empiezan a volver grave si va envuelta en un éxito provocado los ojos a lo que, quieran o no, son sus y cultivado. Esta combinación produce las raíces. Pero esto es todavía muy limitado y formas más intensas de resentimiento. no faltan los que todavía no se atreven por A ello se añaden casi siempre ciertos temor a las excomuniones propósitos colectivos, el afán de dominación de un pafs o al menos de sus porcioFinalmente, la más reciente, la de los nes más cultivadas y que por eso resultan nacidos alrededor de 1961, tiene mayor disponibilidad se siente más en franquía al final más influyentes. Cuando ven que se mantiene la coherencia en una sociede ser por su cuenta; pero todavía son dad, que es dueña de sí misma y no hace muy jóvenes sus miembros, y no es fácil almoneda de lo que la constituye, los que predecir cuál será su figura madura. En se proponen dominarla sienten que se les ella se descubre un rebrote de la tendencia va de entre las manos. Si se examinara en cumulativa pero ciertamente no con la coherencia de las cuatro primeras del siglo. detalle y con alguna finura, desde este punto de vista, nuestra historia reciente, se verían con claridad muchos mecanismos que la han condicionado. Normalmente, ta actitud cumulativa es la más fecunda y enriquecedora, y cuando hay una generación polémica que parece iniciar una ruptura, si se mira bien se comprueban dos cosas: la primera, que ha derrochado imaginación y capacidad creaY muy cerca de usted... dora; la segunda, que la ruptura ha sido más aparente que real, no con el torso del pasado, sino con las inautenticidades que lo han empañado. La del 98 sería el mejor ejemplo de que las cosas son así. JOSÉ MARÍA BUSTO Velázquez, 3 SEVILLA Asunción, 34 Julián MARÍAS de la Real Academia Española
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