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26 A B C TRIBUNA ABIERTA MARTES 7- 2- 89 C ON esta expres i ó n q u e me sirve de título concluía su artículo en la tercera de A B C del 2212- 88 A. Muñoz Molina sobre La exaltación de la ignorancia Y es que, leyendo acá y allá, se percibe la barbarie que nos rodea y que suele llamarse ia cultura de nuestro tiempo. Difícilmente se habla hoy del poder de la cultura, tal vez porque fue condenada al ostracismo por los que hoy imponen desde el poder su propia cultura. Es la posmodernidad mal digerida que nos lleva al paraíso de la felicidad civil. Hace años asistí a un acto oficial de exaltación de la nueva cultura. Tuvo lugar en un pub El orador explicó, en su disertación, que finalmente la cultura era patrimonio del pueblo. El monopolio de la cátedra y del pulpito dejaba paso a una cultura popular que se gestaba allí donde el pueblo se encontraba: en la calle, en la discoteca, en el pub La cultura queda, así, diluida ¿sustituida? en lo lúdico. Esta cultura ya fue anunciada por el sociólogo americano Daniel Bell en su obra El advenimiento de la sociedad postindustrial y sus raíces más hondas se encuentran en el nihilismo de Nietzche, en las obras de Heidegger o Derrida que promovieron la destrucción de la cultura occidental. El catedrático de Frankfurt Juergen Habermas ha caracterizado esta nueva cultura posmoderna como una nueva confusión. Lo más posmoderno de España es sin lugar a duda, su gobierno; el mejor exponente de la nueva cultura, T V E Bastaría hacer referencia a la cultura gurruchaguesca del último día del año 88. La confusión más paladina nos la presentan en el escaparate diario de la vida oficial o privada de los ministros; los actos culturales patrocinados desde el Poder; las Universidades de verano y tantas otras finuras del servicio en pro de la cultura del pueblo. Los posmodernos no hablan de filosofía, sino de discurso Tal vez le teman a los libros, al estudio de la historia, a la claridad dialéctica de los clásicos. Pronuncian fonemas sin contenido y enardecen a las masas con la magia del discurso persuasivo pero vano. Todas las grandes ideas- -decía Karl Pooper- -son sepultadas por un discurso de palabras No predican la moral, aunque apelen a la ética pero llevan adelante un discurso ético permisivo y nihilista. Lo noticiable hoy no es la honradez o la virtud del hombre público, sino su desenfado en el vivir, su ruptura de moldes, o el esperpento de su conducta social o personal. La cultura emergente es, sin duda, una cultura decadente. No puede ser verdad, como se ha dicho, que un chiringuito sea tan importante como la catedral de Burgos. ¿De qué cultura se habla? ¿Quién es ese hombre culto que así profundiza su reflexión sobre la realidad de su entorno? Y es que, en definitiva, se está abandonando la razón y los valores objetivos a cambio de la absolutización nihilista de la seudocultura de grupos. No sin razón, Alain Finkielhraut, en su ensayo La derrota del pensamiento denunciaba la nueva dictadura de la inmadurez. La cultura está basada, desde Sócrates al menos, sobre el interrogante del joven y la reflexión del maestro. La inquietud juvenil ha impulsado a la búsqueda de respuesta ade- LA CONJURA DE LOS NECIOS gozar de las excelencias de su saber que siempre han ignorado, sí p u e d e n al m e n o s hozar en su cadáver, en Por Valentín VIGUERA FRANCO el q u e p u l u l a n t o d a Director del Colegio Mayor Universitario San Juan Bosco c l a s e de g u s a n o s multicriterios indivicuada, por parte de los maestros, para clarifidualismo ético hermenéutica etc. (S. Alba car y edificar el mañana. Pero esta juventud Rico) carece hoy de interrogantes. Es más, al conLos abanderados de esta posmodernidad vertirse lo joven en meta ideal, se invierten se sientan en lugares de poder y están camlos roles. Los mayores pierden confianza en biando España. El sentido totalitario del poder sí mismos y, en lugar de presentarse como les ha llevado a tocar todos los instrumentos modelos para los jóvenes, imitan ellos a los de la orquesta. Lo triste del caso es que dejóvenes en sus modas y modales: vestir safinan: la educación, la justicia, la sanidad, como los jóvenes, sentirse joven, ser joven. la cultura, etc. ¿No hubiera sido preferible Vivimos una exaltación de la juventud: el que cada profesor tocara su instrumento y presente se vive como lo radicalmente que el director de orquesta sólo interpretara nuevo (Alejandro Llano) Sociólogos y filósola partitura? ¿Era necesario hacer callar al fos estudian el fenómeno de la posmodernipulpito y a la cátedra para que hablara la disdad instalada en los países del primer mundo coteca como sede de la cultura? y constatan que toda una sociedad corre aloLa posmodernidad no nos conduce a nincadamente, no hacia la madurez, sino hacia guna parte. Necesitamos otra filosofía y otra la adolescencia. Lolo Rico decía que la poscultura que sea digna del hombre moderno. modernidad no es más que el efecto de una No p o d e m o s o f r e c e r el d e p r i m e n t e infantilización, de una inmadurez que trata de espectáculo de haber alcanzado una socieencubrir el vacío con la pura apariencia dad del bienestar, técnicamente avanzada, Hemos cambiado la experiencia del maestro pero moral y culturalmente derrotada. Los por la apariencia del discípulo. maestros deben volver a la cátedra y los jó ¿Hacia dónde nos conduce la posmodernivenes a sus pupitres. Cabe, por supuesto, un dad? De momento no sabría responder. Pero diálogo más generalizado y una mayor demoal menos sí puedo considerar cuál es su obcratización de la cultura que nos permitan jetivo inmediato: la ruptura con el pasado. Se avanzar hacia un futuro mejor. El último botón está produciendo un rechazo generalizado del de muestra de la posmodernidad made in pasado y se hace una lectura frivola y sesSpain es la nueva ley que permite el cruce gada de la historia. Se evocan anécdotas de gametos humanos y animales. No sin para desautorizar el ayer, como si la historia razón el dr. López Ibor decía que el P S O E fuera anecdótica o, desde la anécdota, se puquiere hacer de España el planeta de los diera emitir un juicio histórico. Se vive lo simios nuevo y lo puntual y se proclaman paradigma del acontecer humano. ¿Hay algo más La cultura de nuestro tiempo no es- -aforefímero que ese patrón de la nueva cultura? tunadamente- -la cultura emergente, sino la Una segunda consideración nos conduce a subterránea. La emergente es partidista e imreconocer que esta sociedad posmoderna repositiva, pero no está enraizada en el hombre nuncia al futuro. No les interesa un futuro disde la calle que tiene que soportarla. Nuestra tinto, puesto que gozan con el presente, con historia, nuestra música, nuestra literatura, lo que acertadamente se ha definido la felicinuestras artes plásticas, nuestros monumendad civil Nuestra sociedad ha condenado a tos artísticos se quieren encerrar en museos los niños y a los jóvenes a no crecer y, en para que reine en la calle la cultura del grupo definitiva, a no tener futuro. La idealización de en el poder. El patrimonio cultural de Europa la juventud, instaurada en el presente, es una tiene un claro signo cristiano y las raíces del clara renuncia al mañana. El ideal es mantehombre europeo son, quiérase o no, un hunerse joven. Hay una auténtica conspiración manismo cristiano. Hoy enmudecen los maescontra la madurez. En vez de buscar la matros, tal vez porque estén amordazados. Los durez de la juventud, se pretende mantenerla hombres que han dado madurez a nuestra en una inmadurez acrítica. A. Muñoz, en el cultura callan, son jubilados, no se les cita ni artículo antes citado, escribía: en Grecia el se les da espacio en el gran areópago de pedagogo era el esclavo que acompañaba a TVE. Los grandes premios de la cultura de los niños a la escuela. Ahora es el adminishoy son coloristas, pero carecen muchas trador del analfabetismo, porque quienes goveces de hondura; se aplaude al ingenioso biernan saben que la ignorancia es un atriy se abuchea al culto La cultura sumergida buto de la sumisión -como la economía análoga- -carece de Los posmodernos nos están demostrando presupuestos, de inversiones, de ayudas, que, renunciando al pensamiento, al arbitraje pero va subsistiendo. Hay una continuidad y de la razón y de la historia, la resultante es la un claro progreso en el pensamiento del homarbitrariedad variopinta de estímulos, formas bre. Cualquier día se desvanecerá la cultura e imágenes. No me atrevo a decir que sea emergente y reaparecerán los pilares de la una variedad de escuelas. Es sólo eso: una cultura humana, de toda la historia de la huapariencia multicolor donde todo queda justifimanidad, que reposa sobre la experiencia lúcado por ser posmo Hay un vacío de pencida de hombres que han sabido dilucidar el samiento, un ocaso de ideologías, una apatía futuro en medio del caos reinante de nuestros de intereses. Reina el caos de la variedad. días. No debe extrañarnos, pues, que la posmoSi no fuera por la seriedad del tema y por dernidad cuente entre sus mentores a ex polilos frutos que ya está dando esta cultura del cías, ex comunistas, ex anarquistas y ex crispoder- -que no, ciertamente, el poder de la tianos, cociéndose todos juntos en un guiso cultura- -era para tomarlo como una broma promiscuo, en cuya marmita, si no pueden pesada propia del día de los ¡nocentes.
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