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MARTES 28- 4- 92 CULTURA A B C 75 José de las Cuevas fue enterrado ayer en Áreos tras morir de la enfermedad que le aquejaba desde hace treinta años Jerez. Paloma Cervilla. El escritor árcense José de las Cuevas murió a las doce y media de la madrugada de ayer en Arcos, después de treinta años de enfermedad, como consecuencia de una trombosis cerebral que le había mantenido postrado todos estos años. Numerosas personas se dieron cita en la tarde de ayer en ¡a Parroquia de María Auxiliadora, para despedir los restos mortales de una de las figuras más importante de las letras andaluzas. La anciana y blanca de Arcos como así se refería José de las Cuevas a la ciudad a la que se trasladó con escasos meses y en la que desarrolló toda su obra literaria, junto a su hermano Jesús, despidió a ias seis de la tarde de ayer los restos mortales de este insigne hombre de letras que falleció a las doce y media de la madrugada de ayer, después de haber permanecido incapacitado durante treinta años, como consecuencia de una trombosis cerebral que le impedía hablar y que le había paralizado el lado derecho de su cuerpo. Su fallecimiento se produjo repentinamente en la biblioteca donde desarrollaba su vida, después de sufrir esta enfermedad, que le apartó definitivamente, hace doce años, de su clara vocación por las letras y la oratoria. En el momento de su fallecimiento se encontraban junto a José de las Cuevas, su mujer, Lucía Carmona Sánchez Ibarguen, y sus cinco hijos, José María, Delfina, Lucía, Joaquín y Mará. La muerte de José de las Cuevas se produce casi siete meses después del fallecimiento de su hermano Jesús, de un infarto de miocardio, al que se encontraba entrañablemente unido, y junto al que escribió sus últimas letras, que quedaron para siempre grabadas en sus obras Los vinos de Andaluc í a Premio Nacional de G a s t r o n o m í a Mientras se apagan las ventanas de Sevilla Premio Ciudad de Sevilla, y Curro y los aparceros La ausencia definitiva de su hermano Jesús marcó el declive patente de este escritor y, a partir de entonces, se fue apagando lentamente limitando su vida al encuentro con sus amigos en la ciudad que le acogió como Hijo Adoptivo y en la que se sentía feliz Numerosas personalidades de todos los estamentos sociales se dieron cita en la tarde de ayer en la casa de los Cuevas, como se la conoce en Arcos, para dar su adiós definitivo a este escritor recordado por su gracia arrolladora su pluma magistral y ágil y su oratoria precisa que cautivó en más de una ocasión a cuantos tuvieron la oportunidad de disfrutar de la palabra de este escritor andaluz, Le gustaba este mundo, Arcos, salir del rincón a la universalidad comenta, Antonio León Manjón, gran amigo de la familia Cuevas. Igualmente, el presidente de Telefónica, Cándido Velazquez Gaztelu, sobrino del fallecido, se desplazó expresamentre desde Madrid para asistir al funeral de su tío José, recordando que era un escritor realmente delicioso y ameno, lo admiraba como orador y charlista. En esta casa tuve la oportunidad y el privilegio de tener dos tíos y de oir cuentos que se iban inventando sobre la marcha señalando a continuación que tenía una humanidad impresionante, Hacía un año que no lo veía y, la última vez, lo encontré muy mal. Se ha perdido un gran escritor andaluz y gaditano Entre los numerosos amigos y admiradores de la trayectoria personal y literaria de José de las Cuevas, también se desplazaron hasta su domicilio el alcalde de Arcos, Juan Manuel Armario, José María Fernández Palacios, Carlos Sánchez Ibarguen, Francisco José de las Cuevas ¡no ha resistido más de siete meses de ausencia de su hermano Jesús, con quien escribió obras ya señeras en el panorama de la literatura andaluza. Velazquez Gaztelu, el hermano mayor de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, José López Jaén, el hermano mayor de la Hermandad de la Soledad, Manuel Ramírez Calero, el presidente de la Diputación de Cádiz, Jesús Ruíz, quien, aunque aseguró que no lo conoció en su integridad, si que lo hice a través de sus libros y de la amistad con su hijo, José, con el que pasé muchos ratos en esta casa. Fue un magnífico orador, aunque no pude disfrutar de su palabra, si que tengo muchas referencias de mi padre. Tanto él, como su hermano, fueron dos magníficos conocedores de la realidad Mostrando igualmente su pesar, José María Javierre, Alvaro Domecq, Nicolás Salas, Aquilino Duque, Antonio Murciano, etc. La capilla ardiente quedó instalada en el oratorio familiar, en el que José de las Cuevas rezaba diariamente a una escultura de San José, ante la que había estado orando momentos antes de morir, obra de Alonso Cano, imagen tradicional de la familia de las Cuevas, en este mismo altar, en las primeras horas de la mañana, había oficiado una misa el obispo de Jerez, monseñor Bellido Caro, gran amigo de la familia. El féretro fue cubierto por los standartes de las hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno y La Soledad, de las que había sido un ferviente devoto durante toda su vida. A las seis de la tarde, en la Parroquia de María Auxiliadora se oficiaron las honras fúnebres del escritor, precediéndose posteriormente a su entierro en el cementerio de la ciudad. Consternación por la muerte de José de las Cuevas Jerez. Teresa Cárdenas. La muerte de José de las Cuevas ha producido una honda conmoción en el mundo de las letras y la sociedad andaluza, pero de forma especial entre aquellos que de una forma o de otra formaron parte de su entorno y compartieron con él y su hermano Jesús muchas inquietudes artísticas y el gran amor que proAntonio Murciano: En Pepe brilló siempre el ingenio Para A n t o n i o M u r c i a n o la muerte de José de las Cuevas ha sido un duro golpe, no ya sólo por la desaparición de un amigo y de un hermano sino por el momento especialmente significativo para él en que se ha producido, para mi ha sido impresionante, hoy mismo se está e n t e r r a n d o en S a l a m a n c a el poeta Ruiz Peña después del homenaje que recibió en Jerez, y hoy muere Pepe después del homenaje que a su vez se le brindó en Arcos a Jesús de las Cuevas. El viernes recibía yo además otro homenaje en Jerez, así que estoy en medio. Yo recuerdo mucho a Pepe, porque a pesar de mi estrechas relaciones con Jesús, me identificaba, sin embargo más con é l Pepe y yo eramos muy parecidos, mientras que mi hermano Carlos lo era de Jesús. En Pepe, que era muy alegre y más andaluz, quizás, resaltaba la gracia, el ingenio, la chispa, fue un imporante articulista que enseñó a toda una generación. Jesús fue más serio y un erudito al que preocupaba sobre todo la investigación y la documentación aunque los dos escribían excepcionalmente. Se nos han ido nuestros hermanos mayores Antonio León Manjón: José estuvo siempre lleno de vitalidad Además de sus dotes como escritor Antonio León Manjón subraya sobre todo la gran humanidad que envolvió siempre a José de las C u e v a s r e c u e r d o- -d i c e- un día que vio a pobre tesaba por esta tierra que inspiró gran parte de su obra. Pese a que siempre se le intentó ocultar el fallecimiento de Jess, todos coinciden en que su muerte, a los siete meses de la de aquel, se ha precipitado por el dolor insuperable que le causó la ausencia de su hermanó, que diariamente le visitaba desde la irreversible enfermedad que le tuvo postrado en los últimos años. hombre descalzo y sin reprimirse se quitó sus zapatos y se los dio. Pepe era un hombre de una gran caridad y que estaba además lleno de vida como se manifestaba asimismo en su obra. Escribía como un rayo láser, penetrante, su palabra estuvo llena de vitalidad. Fue brillante también como orador igual que Jesús, aunque éste fuera algo más lírico Para Antonio León Manjón, la muerte de los dos hermanos han sido una triste sorpresa, quien nos iba a decir- e x p l i c a- que Jesús moriría antes que José que llevaba muchos años imposibilitado. Recuerdo cuando cayó enfermo que me dijo Jesús: Antonio aunque sea en una sillita de ruedas quiero que se quede junto a mí. Y sin embargo, Jesús se fue antes que él. Fermín Bohórquez: No resistió la ausencia de Jesús Para Fermín Bohórquez, José de las Cuevas ha dejado un gran vacío, yo le tenía mucho cariño y aprecio- s e ñ a l a- porque el fue muy amigo de mi padre y recuerdo que venía a comer con él en la Peñuela y que los dos se llevaban largas horas hablando sobre el campo. Igual que mi padre, José de las Cuevas fue un gran aficionado a la agricultura. Yo estoy convecido- a ñ a d e- de que su muerte ha sido motivada en gran parte por el fallecimiento de su hermano Jesús. Aunque estaba muy enfermo, estoy conv e n c i d o de que se ha dado cuenta de todo y no ha podido resistir la ausencia de Jesús que además iba a verlo diariamente
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