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ABC DOMINGO 9 10 2005 Sevilla 17 CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE LA PALMA Emocionado. No pudo reprimir su emoción monseñor Amigo Vallejo cuando dos de los niños que estuvieron en el Centro de Estimulación leyeron la oración de los fieles. El prelado fue el primero en aplaudirles y luego quiso felicitarles, dándoles a cada uno un emotivo beso Mantillas. La Catedral de Sevilla se llenó de mantillas, negras y blancas, de las mujeres que acudieron al Pontifical de Coronación de la Virgen de la Palma. Una vez hubo acabado la ceremonia religiosa, posaron en el altar de Laureano de Pina ante la imagen de la dolorosa ya coronada El Centro es un pregón lleno de alabanzas a Dios Si la emoción presidió todo el Pontifical, la homilía del cardenal arzobispo estuvo acorde con el ambiente que se vivió ayer en la Catedral de Sevilla. Se detuvo, como no podía ser de otra forma, en la labor del Centro de Estimulación Precoz Cristo del Buen Fin para recordar a todos que no es un lugar de asistencia ni de acción social más. Es un pregón diario lleno de alabanza a Dios; es protestación de fe en Cristo y estación de penitencia en cada momento; una corona para adornar a la bendita imagen de la Virgen de la Palma Igualmente, señaló el prelado que todos los presentes estaban allí para depositar en las sienes de la Virgen doce estrellas que no vais a ver reflejadas en la corona, pero que son las estrellas de la fe en Cristo, del espíritu franciscano; de la bienaventuranza de los pobres; de la cruz de los que sufren; de las lágrimas de los padres que sufren por sus hijos; de la limpia mirada del niño que acaricia la mano de quien lo cuida Monseñor Amigo: No ha podido tener la Virgen de la Palma un altar más bello El cardenal reconoció al final del Pontifical que se había emocionado b Carlos Bourrellier, hermano mayor del Buen Fin: Tenía que ser franciscano el cardenal que coronara a la imagen de Nuestra Señora de la Palma F. CARRASCO SEVILLA. Tras concluir el Pontifical, el altar de Laureano de Pina se llenó por completo de hermanos del Buen Fin que quisieron abrazarse y felicitarse por los momentos que acababan de vivir en torno a la Virgen de la Palma. No daba abasto el hermano mayor, Carlos Bourrellier, quien minutos antes, en ese mismo sitio, se había dirigido a todos los presentes para agradecer la colaboración y ayuda, señalando que el de ayer es un día glorioso para todos los católicos, para Sevilla y para la Hermandad del Buen Fin Tras recordar los momentos vividos con el anuncia de esta coronación, no tuvo por menos que alegrase de que fuese precisamente fray Carlos el que hubiese coronado a la dolorosa del Buen Fin. Tenía que ser franciscano el cardenal que coronase a la imagen de Nuestra Señora de la Palma Y si la emoción embargaba al hermano mayor, no le iba a la zaga el prelado, quien al final del Pontifical refirió a ABC que me he emocionado mucho, ésa es la verdad. Hace años yo también trabajé en un centro de educación especial. Hoy he sentido el cariño de estos niños y me queda, sobre todo, la enorme satisfacción de lo realizado por la Hermandad al verlos aquí, en el Pontifical Felicitó, asimismo, a la Hermandad del Buen Fin por cómo ha llevado todo, precisando que no ha podido tener la Virgen de la Palma un altar más sencillo y más bello A la izquierda de estas líneas, el cardenal arzobispo de Sevilla, monseñor Carlos Amigo Vallejo, felicita al hermano mayor del Buen Fin, Carlos Bourrellier, tras haber coronado a la Virgen de la Palma. Debajo, el palio de la dolorosa del Miércoles Santo a su paso por el Ayuntamiento, en la procesión triunfal de regreso anoche a su sede canónica, la iglesia conventual de San Antonio de Padua nacio Flores, Ricardo Villena, Alicia Martínez, María Dolores Meléndez, Almudena Zubiría, Esperanza Camacho y Antonio Ardila. Fue la coronación de los niños del Centro de Estimulación Precoz. La coronación de la grandeza de la humildad y la sencillez. Por eso, por la tarde, cuando la noche ya se cernía sobre Sevilla, Nuestra Señora de la Palma Coronada se abrazaba a todos desde su palio en una procesión triunfal para regresar a su sede donde, hoy de nuevo, seguirá velando por todos esos niños que pusieron sobre sus sienes la corona del amor, la comprensión y el esfuerzo por superarse. Palma, claro que sí, los niños te han coronado.
 // Cambio Nodo4-Sevilla