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ABC JUEVES 11 5 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA SÓLO PARA MUJERES U EL RECUADRO ARREBATO EN ROJO E NHORABUENA, Sevilla. Enhorabuena, Sevilla. No, no me he equivocado ni me he hecho con la UEFA un lío, repitiendo dos veces la misma línea. Hay que felicitar al Sevilla y a su afición. Y hay que felicitar a la ciudad de Sevilla. Nos tenemos que felicitar todos los sevillanos por la gesta. Que estaba cantada. Cuando me enteré que con el Sevilla iban a Holanda unos Príncipes de Asturias, un presidente de Andalucía, un vicepresidente del Gobierno y 15 concejales, 15, del Ayuntamiento, supe que ganábamos. A concejales de pescuezo no hay quien nos gane. Como en glorias europeas no hay quien le gane al club centenario. Toda esta alegría de la ciudad es por el arrebato en rojo. Verán. Javier Labandón tiene nombre de juvenil que viniera de La Balona y que fichara en tiempos de Helenio Herrera en el viejo Nervión pre Pizjuán. ANTONIO Pero Javier Labandón es El ArrebaBURGOS to. El cantor mítico de las últimas grandes hazañas del Sevilla, rematadas anoche en el olé, olé, Holanda y olé, Holanda ya se ve, pica en Flandes de la gloria. Lo del Sevilla, desde sus misterios dolorosos en la Segunda, ha sido como el mismo nombre de su cantor Labandón indica: de arrebato. Tocaron a rebato las campanas de Campanal, Raimundo y Berrocal y surgió una afición arrebatada. Arrebatada por el procedimiento del tirón del corazón. Mientras otras aficiones y clubes sevillanos, por culpa de sus palcos, cada vez se hacían más antipáticos ante España, el Sevilla ganó en popularidad y campechanía. Como si los señoritos sevillitas y tirillitas hubieran sido arrojados del paraíso de Nervión por la espada de fuego del rojo arrebato popular de las masas blancas. Teñidas de rojo. Sí, ha habido algo de toma del palacio de invierno. Como el Don Guido machadiano, que probablemente aquel trueno también era sevillista, la afición repintó sus blasones. Se ha operado en la presencia del Sevilla y de los sevillistas como un virado de colores: del blanco al rojo. Rojo sangre, sangre victoriosa y leal al club centenario, predominando sobre el viejo blanco color de loza. Rojo cartujano que en Holanda ha pintado palanganas color de rosa sueño. El Arrebato, antes de cantar al Sevilla un himno solemne lleno de gracia, le proponía a su novia, que quizá era la ciudad misma: búscate un hombre que te quiera, que te tenga llenita la nevera. El arrebato de la afición no solamente le buscó al Sevilla unos hombres que lo quisieran tanto como aquel Pato Araujo, aquel Marcelo Campanal, aquel Herrera I, como Antúnez, Alconero, Diéguez, Loren, Pintinho, Biri, López o Eguiluz, como Encinas o como don Eugenio Montes, sino que le tuvieron al punto llenita la nevera, digo, la vitrina con la Copa de la UEFA. Suena ahora la copla: que por Gelves viene el río teñío... No con sangre de los Ortega, sino con el rojo del Sevilla F. C. hervor de la sangre blanca. Ese río sevillista con el que Roma se equivocó y le puso Betis de nombre, sin saber que era el de la Coria de Ruiz Sosa y de Manolo Cardo, cardo y decumano de urbe nervionense; el río de La Puebla de Enrique Lora. Arrebato en rojo triunfal sobre la blanca memoria de la Copa de 1935 o de 1948, de la Liga de 1945. Suena como un verso de arte mayor la letanía gozosa de la Delantera Stuka, rima consonante de la memoria roja en la sangre blanca: López, Pepillo, Campanal, Raimundo y Berrocal. El arrebato en rojo ha mejorado al sevillano Manuel Machado. Manuel Machado dio su media verónica andaluza final del ...y Sevilla El rojo arrebato triunfal ha bajado las manos del arte, y Sevilla, Sevilla, Sevilla, aquí estamos contigo, Sevilla, hasta los que somos más verderones que un motocarro lleno de lechugas. NA de las series de televisión con más éxito de los últimos años es Sexo en Nueva York deliciosa comedia en la que cuatro atractivas treintañeras exploran con generosa promiscuidad el universo masculino de la más clásica urbe contemporánea. Sarah Jessica Parker y su beautiful pack su pandilla maravillosa, nos han cautivado a todos con esa mezcla tan lograda de humor, ternura, glamour y sex- appeal. Pero... ¿se imagina alguien una teleserie en la que cuatro magnéticos tipos de moda mostrasen con todo lujo de detalles su galería de conquistas femeninas, acompañada de una prolija taxonomía de comportamientos en la cama? Sencillamente no; se trataría de un proyecto inviable que, de llevarse a efecto, daIGNACIO ría con sus actores, producCAMACHO tores y guionistas ante un pelotón de ejecución mediático, sociológico y cultural que los fusilaría de inmediato con munición políticamente correcta. En materia de igualdad de sexos, las tornas se han vuelto generalizadamente a favor de un discurso dominante que tiende a penalizar el equilibrio y prima la llamada discriminación positiva, esto es: el predominio circunstancial de la mujer sobre el varón, basado en el afánde contrapesar la larga dominancia histórica de éste. Partiendo de una evidente postergación de siglos, el feminismo rampante se considera legitimado inclusopara reproducir algunos de los abusos de poder de los que ha venido considerándose víctima. Y así se da a menudo un sexismo inverso, de doble rasero, que sin embargo goza de notable impunidad social en virtud de una evidente mala conciencia masculina. Por esta razón, cualquier crítica a la cena sólo para mujeres que la vicepresidenta del Gobierno ofreció anoche a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, será inmediatamente calificada de machista, atávica, rancia y casposa, pese a que la convocatoria reproduce los peores clichés excluyentes y sexistas que las feministas han denunciado siempre en el ámbito masculino. Lo mismo que ha sucedido con la inaceptable cláusula de prioridad introducida por el Ministerio de Educación para los proyectos de investigación universitaria que cuenten con mujeres en sus equipos de trabajo. Es obvio que Teresa Fernández de la Vega- -y cualquiera- -puede reunirse a cenar con quien le plazca, pero esa cita tenía carácter oficial, se celebraba en dependencias del Gobierno y fue sufragada por el presupuestopúblico. ¿Discriminación positiva? Así lo denomina el nuevo lenguaje del pensamiento dominante. En todo caso, positiva, pero también gratuita... salvo para el contribuyente. Volvamos al sano ejercicio de la simetría intelectual. ¿Qué dirá el lobby femenino la próxima vez que un dignatario musulmán convoque una recepción sólo para hombres u obligue a las mujeres a acudir cubiertas? ¿Se alzarán las damas del poder en protesta o prevalecerá el generoso concepto del multiculturalismoy la Alianza de Civilizaciones para sepultar una igualdad lábil que se resbale por la pendiente de los prejuicios y la conveniencia? Quizá no falte mucho para saberlo con certeza...
 // Cambio Nodo4-Sevilla