Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 ECONOMÍA SÁBADO, 14 DE MAYO DE 2011 abcdesevilla. es economia ABC El empresario Manuel Galnares, en el concesionario de Syrsa Reanult de San Pablo (Sevilla) ROCÍO RUZ Manuel Galnares ha protagonizado episodios jugosos y muy desconocidos de la moderna historia industrial sevillana Conseguimos que Renault se quedara en Sevilla ENCARNA FREIRE SEVILLA Acaba de dar el relevo a la segunda generación familiar en la presidencia de Syrsa Automoción, después de medio siglo llevando el volante del que hoy es el primer concesionario privado de Renault en España. Pero la trayectoria de este empresario, doctor ingeniero aeronáutico, nacido en Sevilla hace casi 80 años, da mucho más juego. Entre 1961 y 1981 fue director de Industrias Subsidiarias de Aviación (ISA) la empresa que fundaran en 1938, al final de la guerra civil, en el barrio sevillano de San Jerónimo, siete ingenieros y pilotos, dos marquesas y un banquero para prestar trabajos auxiliares a la Hispano Aviación y a Construcciones Aeronáuticas. Entre los fundadores estaba su padre, Francisco Galnares Sagastizábal, segundo piloto civil del Aeroclub de Sevilla, que trajo a la ciudad el famoso mosquito después de ver en Italia cómo Garelli motorizaba las bicicletas. Fue en 1946 cuando empezaron a fabricarse en ISA, además de los elementos de aviación, esos micromotores que convertían las bicis en motos esqueléticas. La producción también de los motores de las Guzzi las motocicletas más vendidas en España en los 60, fue otra buena salida para ISA ante el parón que sufrió la industria aeronáutica en los 50, por la entrada masiva de aviones de desecho de la guerra mundial. Manuel Galnares conserva una foto datada el 9 de noviembre de 1957 en la que González- Gallarza, el ministro del Aire de entonces; su padre y el cardenal Bueno Monreal celebran la salida del motor número 100.000 de ISA. Un año antes, en 1956, ISA llegó a un acuerdo con Renault para fabricarle a la marca francesa la caja de cambios para su modelo Dauphine un contrato que catapultó a la compañía sevillana. Reanult ya estaba entonces en Valladolid e ISA consiguió homologar la caja de velocidades en París en 1959 después de tres años de intenso trabajo con los proveedores de acero para desarrollar nuevas técnicas de fundición de aluminios. Un hecho Origen La fábrica de San Jerónimo tiene sus raíces en ISA, la empresa que fundó tras la Guerra Civil un grupo de pilotos, ingenieros, banqueros y marquesas Auge En 1965, cuando ISA se dividió, tenía 1.400 trabajadores. Fabricó los primeros motores del mosquito y las cajas Guzzi, Alston, ZF y Renault Relevo Galnares ha guiado Syrsa durante medio siglo y ahora se retira para dar el paso a la segunda generación familiar, que se enfrenta al reto del coche eléctrico aciago, el fallecimiento de su padre, Francisco Galnares Sagastizábal, y de Fernando Medina Benjumea, otro de los fundadores de ISA, en un accidente de avión enturbió la presentación de la primera caja de cambios homologada ante el consejo de administración de Renault en la capital francesa. A partir de aquí, la fábrica de ISA en San Jerónimo empezó a producir las cajas de Renault y aprovechó el desarrollo tecnológico que había adquirido para ganar más licencias, como las de las cajas semiautomáticas Wilson para autobuses y las ZF para camiones. Eran los primeros años 60 y ya Manuel Galnares dirigía la empresa. Todos los autobuses de Sevilla, Badajoz, Madrid o Barcelona y muchos camiones que circulaban por Europa llevaban cajas fabricadas en Sevilla. Por entonces desarrollábamos simultáneamente las Renault, las Wilson y las ZF En el año 1965 éramos 1.400 personas trabajando en la empresa Este fue un año crucial para ISA y para la historia industrial de Sevilla. La compañía fabricaba 50.000 cajas para Renault y la multinacional del rombo quería duplicar la producción de coches, lo que requería importantes inversiones en ISA para llegar a esa nueva demanda. El consejero delegado en ese momento era Javier Benjumea Puigcerber y decidió que la mejor solución era venderle la planta de cajas de cambio a Fasa Renault. Se iniciaron las negociaciones y la única condición que puso ISA en el trato fue que la fábrica se quedara en Sevilla. La producción de coches estaba en Valladolid y Palencia y existía el peligro de que se llevaran allí las cajas de cambio Había otro riesgo aún mayor: que Renault anulase el pedido para montar una fábrica propia o que la trasladaran a Francia. La solución mejor que se vio fue dividir ISA: la fábrica de cajas de cambio se quedó en San Jerónimo, donde hoy sigue bajo el emblema Renault y es una de las principales empresas de Sevilla; y el resto de las producciones se trasladó al Polígono Calonge. Fue una decisión totalmente acertada. Si no, la planta estaría en Valladolid o en Francia. La pena es que fallara ISA, que podía haber sido otra fábrica de cajas tan grande como Fasa lamenta Manuel Galnares. Lo que queda de ISA hoy integrada en el Grupo MP de Gonzalo Madariaga, y como ha llegado hasta aquí es otra historia. Syrsa Automoción, la otra gran obra de la familia Galnares, nació en 1961 como concesionario de Renault y ha vendido 300.000 coches en este medio siglo de historia. Manuel Galnares conduce un Laguna cupé rojo. Presidente honorario, se va de las tareas ejecutivas cuando está a punto de llegar a su empresa el coche eléctrico. Creo que va a ser la tercera revolución del automóvil, pero le va a costar entrar dice. Coche eléctrico
 // Cambio Nodo4-Sevilla