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ABC VIERNES, 6 DE ENERO DE 2012 abcdesevilla. es latercera LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O L U C A D E T E N A PASCUA MILITAR POR PEDRO MORENÉS EULATE El Gobierno es consciente de la importancia de contar con unas Fuerzas Armadas modernas, preparadas y eficaces, para reaccionar con precisión y rapidez ante las amenazas que puedan derivarse de una situación geopolítica en constante y rapidísima evolución son extraordinariamente complejos y para los cuales las soluciones nunca son sencillas. Una somera mirada retrospectiva nos pone de manifiesto que esta transición fue una transformación que ha alcanzado a todos los ámbitos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. La adaptación de las organizaciones, la cuantificación de la entidad de las unidades, la definición del despliegue y los teatros de operaciones, la descripción de los medios, la actualización de los procedimientos y de la normativa, etcétera. Nada de eso fue fácil, pero se hizo. Otra manifestación más de la capacidad de la Institución militar para afrontar las situaciones más difíciles y adversas. Los militares españoles viven insertos en un presente demandante que exige de ellos una dedicación permanente a su trabajo y una preocupación constante por actualizar su formación en prácticamente todos los ámbitos del conocimiento. Las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil buscan por ello estar a la cabeza de los desarrollos conceptuales, tecnológicos y organizativos más avanzados, y miran permanentemente al futuro sin olvidar las tradiciones recibidas como herencia de su historia. Hoy los ejércitos de España están integrados por personas preparadas, con una mentalidad abierta, que disponen de los procedimientos de trabajo necesarios no solo para actuar de manera conjunta en el seno de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, para así obtener la máxima eficacia en su acción y la mayor eficiencia en el uso de los recursos, sino también para coordinar sus esfuerzos con el resto de los actores, de todo tipo, que participan en las complejas operaciones actuales que requiere la gestión de crisis, en un amplio espectro que va de los conflictos armados al apoyo a las misiones de ayuda humanitaria. La máxima de estar siempre dispuestos al cumplimiento del deber, sin pedir ni rehusar, sigue vigente entre nuestros militares. España ha hecho un esfuerzo importante durante las últimas décadas con el fin de dotarles de los medios necesarios, tecnológicamente avanzados e interoperables con los de nuestros aliados. En esa tarea nuestros militares han sabido traducir una necesidad operativa en un requisito técnico y demandar a la industria lo mejor que pudiera proporcionar. También, se han incorporado al mundo académico y participan en seminarios e iniciativas sociales que han expandido su horizonte y dado a conocer a todos una imagen real del militar de hoy. Ello ha contribuido a una mayor integración de la milicia con otros ámbitos de la sociedad. En este esfuerzo por dotar a las Fuerzas Armadas de los medios y procedimientos que les son necesarios primará siempre la seguridad de quienes los operan, como ha recordado el presidente del Gobierno en su alocución a las fuerzas destacadas en los escenarios internacionales conflictivos. Más que en otras ocasiones, la gestión eficiente, sin olvidar que debe ser también eficaz, de todos estos activos que requiere la defensa es una exigencia, una demanda irrenunciable para contribuir al esfuerzo general de España para salir de la crisis y ocupar la posición que debe ostentar en el nuevo orden mundial que ya está aquí. La sociedad española percibe y valora el espíritu de servicio, el esfuerzo constante y la dedicación abnegada de nuestros militares, y lo reconoce al incluir a las Fuerzas Armadas entre las instituciones más prestigiadas y apreciadas, consciente hoy de su actuación en beneficio de todos y cada uno de los españoles. El Gobierno sabe de la importancia de contar con unas Fuerzas Armadas modernas, preparadas y eficaces, para reaccionar con precisión y rapidez ante las amenazas que puedan derivarse de una situación geopolítica en constante y rapidísima evolución. n el mundo cambiante, dinámico, imprevisible y global de hoy, las crisis y los conflictos presentan generalmente un componente asimétrico, donde no solo se ven involucradas unidades militares frente a oponentes de igual naturaleza, sino que aparecen múltiples actores y modos de comportamiento que hacen aún más compleja su gestión y resolución. En estos escenarios, frecuentemente, la fortaleza de la estructura de los estados, la libertad de acción política de sus dirigentes y la opinión pública se convierten en objetivos para debilitar la seguridad y defensa de la sociedad. La defensa de esos objetivos, que no son más que los españoles, su convivencia y su bienestar, requiere el esfuerzo de todos. Los militares que hoy celebran la Pascua Militar tienen el encargo constitucional de ser los garantes de la defensa de esos bienes, de todo tipo, que compartimos todos los españoles. No duden estos que sus militares, conscientes de su responsabilidad en este momento crítico de España, dedicarán su vocación permanente de servicio, dentro y fuera de nuestro territorio, a la necesaria estabilidad del presente y al planeamiento ordenado y flexible que el futuro cambiante y complejo requiere. En ese esfuerzo colectivo de toda la sociedad en su defensa, hoy es el día para sacar, de forma festiva, a los militares españoles de su discreción habitual y celebrar con Su Majestad el Rey, primer soldado y marino de España, y con toda la Institución militar, el día de su Pascua. PEDRO MORENÉS EULATE MINISTRO DE DEFENSA D ESDE 1782, el 6 de enero figura en el calendario militar como el día de la Pascua Militar. Cuando el Rey Carlos III ordenó a sus virreyes, capitanes generales, gobernadores y comandantes militares que en la fiesta de la Epifanía del Señor reuniesen a las guarniciones para felicitarlas en su nombre por la recuperación de la ciudad de Mahón, comenzó una tradición que se ha convertido, con el paso de los años, en una referencia entre los actos solemnes de las Fuerzas Armadas. La Institución militar encuentra en esta tradición uno de los motivos para la rememoración honrosa de su pasado, la aceptación leal de su presente y la esperanza ilusionada en su futuro. Lo que inicialmente fue demostración de júbilo se ha convertido además en una expresión de la vinculación esencial de los militares con todos los españoles y con España, encarnada en la persona del Jefe del Estado, Su Majestad el Rey. En este contexto de respeto institucional y de celebración militar parece razonable asomarse a la realidad de nuestras Fuerzas Armadas y especialmente hacerlo a lo que son nuestros militares, y en ellos incluyo a la Guardia Civil, y al servicio que prestan a España y los españoles. La primera mirada a todo el ámbito de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil nos permite analizar lo que ha sido su transformación, modernización y evolución en las últimas décadas. De ese análisis se puede extraer un factor común: el afán de los militares españoles por ser permanentemente útiles a la sociedad. Como dijera hace algo más de una década uno de mis predecesores, la defensa en una gran nación debe tener un lugar dentro la sociedad. Ese lugar lo abrieron, por un lado, la sociedad civil, que reconoció en la defensa uno de los parámetros esenciales de las naciones democráticas para ocupar una posición de responsabilidad en el mundo, y por otro, nuestros militares, que, en el espíritu de servicio que impregna todo ideario y actividad, supieron alcanzar el punto de encuentro. Ese esfuerzo de permanente adaptación a la realidad de España abarcó muchos ámbitos de actuación: desde la identificación de los principios e intereses de la Nación hasta la planificación y desarrollo de las nuevas necesidades de seguridad y defensa, acordes con aquellos. Este proceso difícil y a veces doloroso fue y es imprescindible para afrontar los retos que presenta un mundo cambiante, donde los problemas E 93.0 SEVILLA FM Centralita: 954 460 546
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