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ABC DOMINGO, 28 DE JULIO DE 2013 abcdesevilla. es estilo ABCdelVERANO 111 FERIA DE JULIO PLAZA DE VALENCIA Feria de Julio. Plaza de Toros de Valencia, sábado 27 de julio, corrida de toros. Casi lleno. Toros de Juan Pedro Domecq (1 3 y 5 flojos y parados, y de Victoriano del Río (2 4 y 6 manejables MORANTE DE LA PUEBLA, de nazareno y oro, pinchazo y estocada (silencio) En el tercero, dos pinchazos y media (pitos) En el quinto, estocada desprendida (aviso y oreja) ALEJANDRO TALAVANTE, de vainilla y oro, estocada (oreja) En el cuarto, pinchazo hondo y cinco descabellos (silencio) En el sexto, estocada y descabello (aviso, oreja y salida en hombros) Elvis Costello, el lujo de una noche de verano El británico firma una soberbia actuación en su regreso a Barcelona tras ocho años de ausencia DAVID MORÁN Ocho años. Ése es el tiempo que hacía que Elvis Costello no pisaba Barcelona. De hecho, en un principio Costello debía actuar en el Poble Espanyol, recinto con más del doble de aforo, pero un ritmo de venta inferior a las previsones obligó a realojarlo en una sala más pequeña. Una lástima, la verdad. cenario como si fuese la primera vez. Así que en cierto modo Costello pinchó, sí, pero quizá precisamente por eso mismo acabó firmando una actuación maravillosa. Porque, ante el socorrido recurso de echar mano de su condición de pieza museística del pop, el británico opta por seguir haciendo historia viva del rock acompañado por esos escuderos de lujo que son los Imposters. O, lo que es lo mismo Steve Nieve y Pete Thomas (The Attractions) y Davey Faragher, tres músicos capaces de rehacer a su antojo el inmaculado repertorio del británico durante más de dos horas de puro lujo resueltas con tension, energía y vibrantes mutaciones de viejos clásicos. Durante todo ese tiempo Costello fue soulman, crooner, espídico pionero de la new wave, rockero clásico, punk insolente, y, en fin, artista todoterreno con un diamante en la garganta y un puño en el estómago. Al principio, le falló la voz y el sonido no acababa de cuajar, pero en cuanto descorchó Watching The Detectives y Everyday I Write The Book la noche alcanzó unas cotas de intensidad sísmicas con Song With Rose dedicada a las víctimas del accidente de tren del Santiago de Compostela- Slow Drag With Josephine Oliver s Army Walking My Baby Back Home o (I Don t Want To Go To) Chelsea y él, de un humor espléndido, bromeaba a cuenta del nacimiento del rock en Barcelona y firmaba una lección de asistencia obligatoria para cualquiera que quiera subirse a un escenario algún día. tural, calienta todavía más los tendidos recalentados. Mata con decisión: oreja. Flojea el cuarto aunque, al latiguillo, derriba al piquero; mete la cabeza con nobleza, sale suelto, se para. Muletazos voluntariosos de Talavante, faena sin relieve. Se eterniza con el descabello. El último es muy manejable. Concluye la tarde sin quites (sólo unas chicuelinas del extremeño) Corre bien la mano en los naturales. se adorna, sufre una voltereta. Acierta con la espada: oreja y salida en hombros. En Valencia, es justo recordar a Rafael Duyos: Estaba la verónica esperando que se abriese un percal con maestría Apenas ha podido esbozar tres lances Morante, en toda la tarde, con su sevillano color especial Pero si los toros no tienen casta, fuerza ni vigor, todo se reduce a un triste simulacro: torear al toro de Guisando; al toro de piedra del Lazarillo de Tormes; a un toro simbólico, que ni embiste ni emociona... ¿Dónde está la casta perdida? Por mucho arte que pueda tener algún diestro y Morante lo tiene así, echamos a la gente de las Plazas. puerta grande. Logró una oreja de este último tras un estocadón recibiendo y explotar a su manera el derecho. Ligó rondas con templanza, p abusó del pico. Con un victorino que no abrió la boca y agradecido por abajo, se echó de menos un remate por ídem. ¡Qué hartura de pases de pecho! Ante su astuto primero se dejó ver por la diestra, craso error... Paquecreas tenía un pitón izquierdo con esa profundidad que exige poner la tela en el morro y llevarlo tapado. Pocas veces fue así. Un voluntarioso Francisco Marco se las vio con uno que sabía lo que dejaba atrás y otro no se pareció a su pariente Baratero Laureles para Venturita tras un volteretón.
 // Cambio Nodo4-Sevilla